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Conejo al Ajillo

Lo bueno de la carne, es que con el tiempo se han ido desarrollando nuevas formas de prepararlas, y en la de conejo encontramos una variación de sabores muy rica si lo preparamos al ajillo. Una receta que resulta de lo más sencilla y que no requiere mucho de nuestro tiempo personal.

Os iremos enseñando paso a paso cómo ir preparando un conejo al ajillo para que os salga un plato con el que os chupareis los dedos.

Las mejores recetas de conejo al ajillo

Ingredientes que necesitaras para preparar las recetas de conejo al ajillo

Aquí te vamos los principales ingredientes de conejo al ajillo, para que tú también puedas preparar este rico plato y saborearlo en todo su esplendor. No te pierdas los pequeños consejos que te vamos a dar a continuación.

Ingredientes del conejo al ajillo

  • ½ kg. de cuartos traseros de conejo.
  • 4 dientes de ajo.
  • 50 gr. de almendras tostadas.
  • 50 gr. de avellanas tostadas.
  • 220 ml. de vino blanco.

Recomendaciones a la hora de elegir los ingredientes para hacer conejo al ajillo

  • Cuartos traseros de conejo: Se trata de una carne muy rica, la pega que le encontramos es que cada muslo no tiene demasiada cantidad de carne en comparación con otros animales. Si te gusta saborear al máximo su sabor, procura escoger los cuartos traseros más grandes.
  • Ajo: Es un ingrediente con múltiples propiedades beneficiosas para la salud. Para orientarnos en su elección, procuraremos elegir aquellos ajos que tengan las cabezas más firmes.
  • Almendras tostadas: Este fruto seco ofrece nutrientes de gran valor para la salud. Escogeremos almendras de tamaño medio y que hayan estado bien conservadas.
  • Avellanas tostadas: En muchas dietas aconsejan tomar algo de avellanas tostadas. Eso sí, de cantidad la justa.
  • Vino blanco: El exquisito toque aportado por el vino blanco no puede faltar en ninguna buena cocina. Un vino de una calidad media será más que suficiente para esta receta.

Hasta aquí los conejos en la elección de ingredientes para conejo al ajillo. Esta es la base, aunque puede ser moldeada al gusto e imaginación de cada uno. Lo importante siempre es que el plato cumpla con el deleite del paladar de cada uno.